TRANSPORTE ACCESIBLE SIEMPRE

por Chus Conde

 

Me apena tener que relatar estos hechos en un  siglo de modernidad y progreso, en una época de libertades y derechos para todos.

Soy una persona con discapacidad física que reside durante la época estival en Cigales, necesito diariamente un transporte público adaptado para acudir a mi puesto de trabajo en Valladolid.

Este es un derecho universal que tenemos todas las personas, el derecho a la accesibilidad, sin embargo, día tras día me voy encontrando que se están minando mis derechos: primero me ofrecen un servicio mínimo de autobuses adaptados (aclarar que la adaptación consiste en una rampa manual que los conductores sacan amablemente), uno por la mañana y otro al mediodía. Cuando estoy satisfecha con ese servicio, aunque pobre, hay que decirlo, compruebo que no lo puedo usar porque no los sustituyen, en caso de avería, por otros autobuses con las mismas características.

   ¿Quién se acuerda de los discapacitados?,

¿Por qué se olvidan de nosotros si hay una incidencia en el autobús?.

Yo no quiero ser una persona con discapacidad, no quiero molestar a nadie, me gustaría poder acceder a cualquier transporte público como una ciudadana más, pasar desapercibida, sin embargo mis circunstancias son éstas y tengo que luchar por una vida normalizada, autónoma, en la que no tenga que depender de cualquier familiar u amigo que me traslade si quiero viajar o acudir a mi centro de trabajo. Esto lo pido porque soy persona con igualdad de derechos que el resto.

Algún día  no puedo subir al autobús que hace el recorrido Cigales-Valladolid, porque no tiene rampa, en ese momento pregunto:

¿Quién se acuerda de nosotros el día a día?.

Estos interrogantes nos los hacemos miles de personas con discapacidad que cada día sufrimos estas situaciones.

Esta lucha es larga y penosa, pero no por ello dejaremos de gritar, porque defendemos nuestros derechos y queremos que tú alcalde, gerente de una empresa de transportes, o cualquiera que nos pueda ayudar se acuerde de que estamos aquí.

agosto'08