Palestina
Crónicas de la ocupación

fotografías de Alicia Alonso Merino
textos colectivos de "Mujeres de Negro" -Madrid-
(Palestina, agosto 2005)

 

 ... Nuestra primera sorpresa fue al llegar a Jerusalén, había mucho tráfico y el recorrido del autobús era excesivamente largo. Al llegar a las murallas de la Ciudad Vieja supimos el motivo: una concentración de colonos en la puerta de Yaffa impedía el paso de cualquier vehículo.
Los accesos a Jerusalén estuvieron cortados temporalmente, las calles de la parte antigua estaban bloqueadas por controles militares con el objeto de facilitar la salida de los manifestantes y evitar la entrada a la población árabe. La concentración, de unas 50.000 personas, abarrotaba las callejuelas de la Old City desde la puerta de Damasco a la de Yaffa..

... Mientras intentábamos llegar a nuestro hotel, marchábamos en dirección contraria a la manifestación: pasamos entre familias de colonos, grupos de judíos ortodoxos, jóvenes que ofrecían camisetas de color naranja, sobretodo muchos niños y niñas vestidos con alguna prenda de ese color. En la puerta de Yaffa, la manifestación se disolvía entre canciones y gritos en hebreo. El barrio judío de la Ciudad Vieja fue cercado y era imposible acercarse; presenciamos algún incidente entre soldados israelíes y jóvenes árabes; también a las extranjeras nos desviaban para que siguiéramos un recorrido previamente marcado...

... Nos hemos quedado atónitas mirando a una familia judía que nos hubiera pasado completamente desapercibida, de no ser por el enorme fusil que portaba el padre. Herramienta tan común y "familiar" que incluso los niños y niñas, para seguir unidos a su progenitor, se adhieren a ella como si fuera una extremidad más...

… 500 mujeres en una plaza 500 conciencias optando por la resolución No violenta de los conflictos. Y millones de sueños. Un mundo de símbolos donde el color también es manipulado. El naranja, la oposición al desmantelamiento de los asentamientos de Gaza. El azul el apoyo al abandono selectivo de las colonias. Pero nosotras no renunciamos a ningún color... La satisfacción de sentirnos parte de un gran Grupo de Mujeres de Negro que defienden la alternativa que es la Paz...

...Mientras 750 Mujeres nos reuníamos, un día mas, en la parca del dialogo y la No violencia, seguimos compartiendo experiencias, grandes ideas y deseos de formar parte de una red de Mujeres fuerte y duradera.
Se ha hablado de conceptos derivados de la cotidianeidad o fruto de las guerras, que afectan a las mujeres. Tales como reconocer nuestras propias identidades opresivas, derivadas de la educación de genero; la ocupación de nuestros cuerpos tanto en tiempo de guerra como de paz; utilizar la resistencia frente a la protesta como estrategia; ser conscientes de la globalización de la violencia y la represión para transformarla en justicia e igualdad para todas; no sentirnos culpables de las guerras a las que nuestros gobiernos nos arrastran pero si responsables. "No en nuestro nombre" dirigido no solo a los gobiernos sino a la sociedad civil que nos rodea y a las victimas de las guerras que nuestros gobiernos alimentan...

… Por la tarde fuimos a mostrar nuestro apoyo a la población de Bil'in (cuyas tierras de olivos han sido cercenadas por la construcción del muro de la vergüenza). La gente en la calle parecía estar de fiesta.
Banderines, niñas por la calle, alegría en el ambiente... Nos dirigimos, junto a las mujeres y las niñas y niños (algunos adolescentes y hombres) a la zona de construcción del muro. Allí nos estaban esperando los soldados israelíes con su habitual equipo para defenderse de esas 450 feroces mujeres pacifistas armadas con sombreros, abanicos y botellines de agua. Momentos de tensión, les arrancaron de la mano la alambrada, y mientras volvíamos pacíficamente al pueblo, nos arrojaron botes de gases lacrimógenos...

... Para no desacostumbrarnos a la tensión, hoy martes, hemos hecho otra acción directa no violenta en el checkpoint de Qalandya. Nos hemos divido en dos grupos: uno apoyando a las mujeres palestinas del lado de Ramallah; y el otro, mas numeroso que el primero, del lado de Jerusalén. Nuestra intención era hacer una cadena que uniese ambos lados del checkpoint. Como representación de la unión de ambos pueblos para la resolución del conflicto. Portábamos pancartas en contra de la ocupación, y nos conectábamos unas con otras por medio de cometas que surcaban ambos cielos. Mientras las internacionales éramos recibidas por las armas de los soldados, nosotras les regalábamos el himno de la alegría. Las mujeres palestinas iban acudiendo discretamente, cogiendo nuestras manos, hasta que se han transformado en una imparable fuerza centrípeta. Y así se han enfrentando, cara a cara, ante la agresiva postura de los soldados israelíes. Hubo momentos de tensión por la detención de una joven palestina, que finalmente, por las presiones fue liberada...

… El asentamiento de Ariel es uno de los mayores con 20.000 ocupantes. La acción no violenta prevista consiste en una concentración a la entrada del mismo a la hora en que los colonos regresan del trabajo, para denunciar la ocupación, la construcción del muro de la vergüenza y reclamar la tierra robada sobre la que viven. Llegamos unas 50 mujeres a
sumarnos aun pequeño grupo de israelíes. Los soldados ya están allí, después aparece la policía, ambos están para "protegernos" (si, para ¡¡¡ protegernos !!!). Nos situamos con nuestros carteles y nuestras canciones cuando comienza la tensión y el peligro: insultos y escupitajos eran los regalos de bienvenida que nos ofrecen, también tiran colillas encendidas a nuestros pies. Un colono israelí se baja del coche enfurecido, lleva una pistola en la parte trasera de su cinturón, nos insulta, amenaza y arranca un cartel, pero es apaciguado por la policía, cuando parece que continúa su camino, divisa a una palestina con su bandera y vuelve a salir de su coche enfurecido dirigiéndose hacia ella, .. tensión, tensión... nadie sabe lo que ese loco puede hacer.... y cuando está arrancando la bandera a la palestina interviene el ejército y la policía. Un civil consigue calmarle, pero nadie le desarma, se va, uf !!!!!!. La mujer palestina recupera la bandera que vuelve a ondear en sus manos. Conseguimos mantenernos media hora, lo que se considera todo un éxito (dada la calurosa acogida de los "amables ocupadores")...

... Bethelem se nos hace cárcel desde su entrada. El checkpoint, no es de los más grandes pero el muro que rodea toda la ciudad es, de nuevo, aplastante...

... Hoy hemos estado en Nablus en el campo de refugiados de Balata. Es el más grande de Cisjordania (unas 27000 personas), pero pequeño en superficie, por lo que las calles son increíblemente estrechas. La situación es similar a la del campo de Deheisheh, pero con mas mutilados de guerra, prisioneros políticos y mártires...

... Por la tarde nos reunimos en casa de una integrante de la organización Bat Shalom, Hijas de la Paz, en la que participan tanto mujeres árabes como israelíes e internacionales. Hemos acudido para que nos expliquen más detalladamente la "judaización de Jerusalén", un proceso que reproduce lo que viene sucediendo en toda Cisjordania. Con la ayuda de
unos excelentes mapas de Naciones Unidas y de Betselem, empezamos a entender las sutiles estrategias para anexionar poco a poco la ciudad al dominio israelí: la fragmentación del territorio, la ocupación del terreno con asentamientos urbanos, o la compra selectiva de edificios; el aislamiento o división de los barrios árabes; la separación de las familias; la creciente imposición del muro...

... Nos comentan algunos casos: una población al sur que pertenecía al distrito de Belén, que fue separada del mismo por la construcción del muro en esta ciudad, y que ahora se quedara aislada por el muro entorno a Jerusalén...

… La familia J. tienen una casa en la ciudad y otra de su familia en Abudish pero han tenido que alquilar un piso cerca del muro. Sólo puede verse con una de sus 6 hermanas, el resto han quedado separados en diferentes distritos. Entre los niños de la casa hay dos gemelos de tres años; acaban de darles a los padres los papeles de inscripción de su
nacimiento, por lo que ya pueden acceder a los servicios sanitarios y de educación. Tres años de gastos de administración por un precio equivalente a 1.500 euros. El padre esta desempleado y sólo consigue algunas chapuzas; el cierre de su negocio le ha provocado una enfermedad en la piel.. Debido a tantas dificultades, cada vez son más frecuentes los divorcios entre matrimonios palestinos...

... Seguimos por la carretera solitaria y a cada paso se nos encoge el corazón... y el valor también. Al fondo vemos cómo se aleja un colono con el fusil en bandolera. Sólo hay casas vacías, medio derruidas, comercios cerrados a cal y canto en cuyas puertas han pintado estrellas de David y frases despectivas en árabe y en hebreo. Muchas calles están tapiadas con bloques del muro, con dobles vallas metálicas de varios metros de altura, con alambradas de espino, cascotes, montañas de arena; también el pavimento ha sido levantado. Sobre las terrazas de las casas hay parapetos de sacos de tierra, que luego vamos descubriendo en los más diversos lugares: son posiciones de tiro; también en las azoteas hay torretas de vigilancia, más alambradas, y variados dispositivos de camuflaje. Todo desolado y desierto, silencioso como el cementerio que vamos bordeando; o al menos esa es nuestra primera impresión: una ciudad abandonada a causa de una epidemia o un cataclismo, una ciudad fantasma...

… Las carreteras marcadas con un línea continua de color amarillo son las que utilizan a su antojo los colonos de los asentamientos para atravesar los barrios y ciudades árabes. Ellos deciden cuándo comienza el toque de queda y se otorgan el derecho a prohibir el paso a la población palestina, amenazando, intimidando, apedreando e incluso disparando a quien se encuentran por la calle. Están fuertemente custodiadas por el ejército israelí. Podemos observar, además, la existencia de perros callejeros que deambulan de un lado a otro; llama la atención porque en casi ningún lugar de Cisjordania hay perros callejeros. Después nos explicaron el motivo, los colonos han traído perros, sobretodo de presa, para azuzarlos contra los niños palestinos...

... Al día siguiente, aún impresionadas por lo que hemos visto, decidimos seguir recorriendo las calles de la Old City, esta vez por la parte árabe.
Las tiendas que se abren abarrotadas en el mercado van dejando lugar, poco a poco, a calles otra vez desiertas techadas con mallas metálicas donde se depositan basuras y piedras, objetos que los colonos instalados en los pisos superiores de los edificios lanzan a los viandantes. Estas protecciones, a veces asentadas sobre armazones de hierro y cemento, no han surtido efecto. Los comercios han cerrado y los habitantes palestinos han huido de la ciudad vieja. En los balcones ondean banderas de Israel. En uno de estos callejones nos topamos con un nuevo check-point: es el acceso a la mezquita. Los soldados al otro lado del pasadizo ignoran a las mujeres que han quedado retenidas en la puerta giratoria; sólo al cabo de un rato les permiten pasar, sin más explicaciones; hay que atravesar un detector de metales, una puerta más, una garita donde un militar nos pide la identificación, y otro nuevo control de identidad donde nos registran de arriba a abajo. Todo ello en apenas cinco metros. Esta es la humillación diaria que deben pasar los musulmanes para ir a su templo de oración...

… En este primer recorrido de acercamiento a la situación, hemos comprobado las diferencias entre el territorio israelí y el palestino. La carretera que bordea el Mar Muerto atraviesa un par de desiertos entre los que se encuentran engastadas algunas granjas -o kibbut-, israelíes, verdes y fértiles. En la zona palestina la vegetación es nula, algunas
palmeras y escasos olivos, cuyos frutos se recogen a mano. En los palmerales israelíes la extracción de dátiles está totalmente mecanizada y los tractores disponen de carreteras propias que les conducen hasta las granjas, cortando el trafico de la vía principal si es necesario...

... Estuvimos en el campo de refugiados de Deheisheh con las personas de la asociación ISDAA. Este campo esta situado en Bethelem. Es uno de los 58 campos de refugiados palestinos. Se creo en 1948 cuando se fundo el estado de Israel a costa del exterminio y terror del pueblo palestino. Fue el primero y aquí viven cerca de 11000 personas en 1 Km2 de terreno, y provienen de 46 pueblos distintos. Los nombres de estos pueblos nos reciben, colgando en carteles de madera desde el techo en el salón sencillo y acogedor de la asociación. El ejercito les acoso especialmente en la 2 intifada aunque este acoso continúa. Impusieron el toque de queda y la vida se hizo mucho más difícil en el campo.
En el año 2002 atacaron a la gente de la asociación e hirieron a 7 internacionales que les acompañaban. En Octubre de 2004 demolieron la casa de la guardería....