Pro Martia Proles
autoeditado


¿Queréis caña? ¡¡Pues tomad!!
Aunque otros estilos sean más mayoritarios, en Pucela no faltan adeptos al metal burro, y sirva de prueba para ello esta nueva propuesta blackmetalera llamada WARCULT, con su trabajo Pro Martia Proles .

Lo primero que llama la atención es que la banda consta de sólo dos miembros, y lo segundo es que ambos son ya conocidos de la escena vallisoletana por su anterior militancia en alguna otra formación como Irreverence.
¿Y cómo lo hacen? Pues bien, Overlord se ha encargado componer la música, programar las pistas de batería y grabar todos los instrumentos de cuerda, mientras que su compañero Tifon pone la voz, siempre gritona y desquiciada. De las letras, todas en inglés menos una intro susurrada en latín, se han encargado uno u otro según la canción, y todas ellas tratan de diversas historias bélicas como del nombre de la formación puede deducirse.

Por otra parte para poder llevar a cabo sus directos cuentan con la ayuda de tres colegas a la batería, bajo y guitarra.
El disco ha sido grabado en los Cristal Wave Studios de Valladolid, y después las pistas han sido mezcladas en Holanda por el señor Joh-Bart Van der Wal. De la producción se ha encargado el propio grupo.
Tras todo esto tenemos en las manos un CD muy logrado, con una completa presentación -llama la atención que todos los datos, agradecimientos, etc, están también en inglés- y que suena bastante bien, con una gran contundencia y nitidez. Quizá una de las pocas pegas sea que la batería, al no estar tocada, resulta algo artificiosa y mecanizada en algunas partes, pero por otra parte seguro que no es fácil ni poco costoso hacer lo que han hecho.
El comienzo es atronador, y narra el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, y después vamos encontrando a lo largo de siete cortes y casi cuarenta minutos numerosos cambios de tiempo e intensidad, eso sí, siempre dentro de su estilo. Lo más destacable del disco para mí son las guitarras, con unos riffs muy equlibrados entre lo oscuro y lo pegadizo, y con muy buenas melodías. La cuarta pista -que por cierto se me hace muy rara por sus desacompasamientos- sirve como interludio. Y tras otros dos trallazos, sobre todo Old Conqueror por su brutalidad y brevedad, cierra el disco The Day Alter, un amplio tema instrumental bastante más pausado, que cuenta además con la ambientación que aporta Tifon al teclado.

En definitiva, un meritorio trabajo al que si no te disgusta el estilo debes dar una escucha en su myspace y si te mola por sólo cuatro pavos más es tuyo.

por Davide Izquierdo


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