ONÍRIC
Sin Técnica
Cydonia/Bcore

Lo de hablar del boom de cantantes femeninas en el último año en nuestro país lo encuentro un poco recurrente ya, ¡ni que fuera un fenómeno extraño!. En cualquier caso y sin desmerecer a nadie, me parece necesario aclarar que poco tiene que ver el disco que hoy nos ocupa con artistas del tipo de Russian Red, a pesar de lo que pueda parecer por las fotos, así que obviando esa parte, pasamos a hablar de Oníric.

Directamente desde la escena independiente barcelonesa nos llega el nuevo proyecto de María Rodés con el nombre de Oníric. Compone y canta los temas que forman su primer álbum Sin Técnica (Cydonia/Bcore 2008) que se encargan de acompañar Fanny Rozerón, Nacho Yoldi, Tomás García y Oriol Grau.

La historia nos cuentan que fue más o menos así: Andy Poole (componente del grupo de improvisación Freud Quiere Bailar) se encuentra con María y le invita a grabar un tema (Hay Algo en el Sol) para otro de sus múltiples proyectos, El Alienista. A partir de este encuentro preparan una lista de canciones que María había compuesto para empezar a girar y graban la maqueta About Lies (2007) que le da la oportunidad de ponerse en contacto con Ramón Rodríguez (Madee,The New Reamon y fundador de Cydonia). Así, en mayo de 2008 María graba para este sello su primer disco en los estudios Ultramarinos Costa Brava, el cual hasta finales de febrero de 2009 no ve la luz. Cuenta con la producción del mismo Ramón Rodríguez y de Santi García (productor de Delorean entre otros).

1. Tecnología
2. Busy
3. Culpa
4. Lies
5. The wild girl
6. Atrapado
7. Understimating Break
8. Tan Normal
9. Pasaje
10. Técnica Vocal
11. París

Sin Técnica comienza con el tema Tecnología, que se dividide en dos partes. Muy ocurrente, se lamenta de su fracaso en su relación con la tecnología, pero bien podría ser una carta de rabia contra un exnovio. Al principio se escucha la voz de María en segundo plano mezclada con multitud de interferencias para volver a ser protagonista absoluta su voz en la segunda parte reconvertido el tema en una bossanova. A ésta le sigue un tema en inglés Busy, que recuerda a un musical y combina diversos sonidos de una miniorquesta con estornudos, juegos vocales y gritos de fondo, para dominar con un control cuidado la canción a través de su voz. Con Culpa aparece un tema de corte más clásico, que recuerda a la Rosenvinge en los primeros acordes. Comienza austera pero va adquiriendo luminosidad según avanza en función de la incorporación de instrumentos hasta volver a convertirse en un tema muy crudo de desorientación para sufrir una explosión al final. El cuarto tema supone otra vuelta de tuerca en el álbum. Al tema Lies María le imprime un aire triphop muy apetecible, muestra de la versatilidad de esta artista que toca varios estilos en sólo un álbum sin que suene incoherente. Bossanova, rock, folk, ambient y triphop van combinándose con soltura a lo largo de temas tan maravillosos como este Lies.

Y seguimos descubriendo las mil caras de Oníric con The Wild Girl, que con ese título sólo podría ser una canción de rock, al estilo americano, con toques electrónicos y los característicos juegos vocales de María que le dan un toque muy personal. El equilibrio viene de la mano de Atrapado, un corte folk tranquilito que recuerda a Laura Veirs y nos da un respiro para ir asimilando el disco.

Vuelve a la fragilidad con Understimating Break, otra vez con voces en varios planos y combinando el cansancio con la esperanza. En castellano una vez más, con una canción onírica de verdad por su atmósfera envolvente, nos encontramos con Tan Normal. La siguiente, Pasaje, parece una nana (un poco tétrica) e incluye hasta pajaritos y chirridos, pero no letra y va muy en la línea experimental y ambiental que decíamos. A ésta le sigue una canción sobre los pormenores de la Técnica Vocal en la que incluye el clásico Summertime.

Como una cajita de música escondida en algún rincón de un castillo perdido en la niebla suena el último corte del disco, de título París. Evocador e instrumental, pone el punto final a un álbum para los amantes de los matices, la experimentación, los contrastes y la sensualidad de una voz perfectamente imbricada en unas melodías que dejan un halo de ensoñación e invitan a adentrarse en el atractivo mundo de María Rodés. Un proyecto sólido, de canciones en su mayoría de menos de tres minutos, que alternan el inglés y el castellano, renovador del panorama y en mi opinión muy recomendable.

Fotos de Ana Madrid
Ali (julio 09)
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