ROBYN HITCHCOCK
“Spooked”
(Liliput Discos, 2004)

DIEGO ALONSO ARÉVALO
diegoalonso@valladolidwebmusical.org
“Television, say you love me/Television, say you care/Loneliness is my
profesión/Show me those who are not there”. No suele ser demasiado habitual encontrar un disco cuyo primer
corte es una tierna y nada cínica canción de amor a la televisión. Pero,
reconozcámoslo, Robyn Hitchcock
no es un tipo del montón. No lo fue al frente de aquella rara avis surgida en plena revolución
punk que fueron Soft Boys,
y no lo ha sido nunca a lo largo de en su dilatada carrera en solitario,
heredera de la prosa ácida de Syd Barrett
y del folk inglés más pastoral.
En esta ocasión, Robyn Hitchcock se ha hecho acompañar por su amigo David Rawlings y de la cantautora norteamericana Gillian Welch para grabar durante
seis días en Nashville este “Spooked”. El resultado es un disco relajado,
amable, más melancólico que alucinado.
A lo largo de 12 canciones, Hitchcock
combina su sonido característico (“Sometimes A Blonde”) con momentos de inspiración más americana (“English Girl”), pop psicodélico
(“Creeped Out”) y otros
experimentos, como la inspirada combinación de armonías doo
wop y terrosa guitarra slide de “Demons
& Fiends”.
Deliciosas excentricidades como el monólogo “Welcome
To Earth” o la íntima
versión de “Tryin' To Get To Heaven
Before They Close The Door” de Bob
Dylan acaban de redondear un álbum realmente
entrañable. Inevitablemente sonando siempre a él mismo, Robyn
Hitchcock ha firmado con “Spooked” su disco más cálido, cercano y
terrenal. Una pequeña joya.
+info: