Lo que se muestra a continuación se trata de un estudio en el que texto e imagen se complementan de forma que una explica a la otra. Vengo a hablar del graffiti, elemento compuesto por la fusión de texto e imagen en su aspecto superficial aunque también abordaré su aspecto interior, es decir, lo que hay detrás de esa materia pictórica, como por ejemplo su causa de producción, simbología, estilos... En primer lugar comenzando con sus antecedentes, integrantes, desarrollo, difusión, etc. Pasando posteriormente por varios de sus diferentes campos, intentando tocar algunas de sus vertientes más destacadas y tratando de encaminarlo hacia sus últimas tendencias como iconografía, cartelismo, intervenciones urbanas, diseño, ilustración... Símbolo de su proceso de adaptación a nuestros tiempos y a las nuevas tecnologías, aunque también veremos que esta cierta “integración” en el sistema y en la sociedad no deja de verse bajo la sombra de su esencia: La ilegalidad.


He intentado enfocar el tema y estudiarlo desde varios puntos de vista, por ejemplo el de la escritura, tomándolo, por decirlo de alguna forma, como diseño gráfico. Esto nos llevará a una clasificación de diferentes formas de presentación de las letras y, inevitablemente, al nacimiento de lo que llamamos estilo.


A lo largo del texto he querido establecer comparaciones entre el fenómeno del graffiti con otros acontecimientos contemporáneos de los que puede influenciarse y de los que debe diferenciarse. Quiero, ante todo y antes de empezar a hablar del tema, dejar bien clara la diferencia entre el desarrollo de una cultura como la del graffiti del fenómeno político-social de las pintadas urbanas, que si bien comparte alguna de sus características (como por ejemplo el hecho de que se desarrolle en la calle de manera ilícita, su afán por expresar algo, su anonimato...) nada tiene que ver con el género también artístico que conlleva el graffiti. Debemos, entonces, situarnos en una posición inicial de diferenciación entre “las pintadas” y lo que realmente es graffiti, tema que creo aún no sabe diferenciar la inmensa mayoría de la sociedad e incluso de algunos intelectuales como sociólogos o periodistas que han tratado el tema. Dentro de este ámbito de las comparaciones también quiero especificar la semejanza de este arte urbano y la publicidad y es que “el graffiti es publicidad” como dice El Tono en una entrevista. Su manera de llegar a la gente, el nuevo afán de utilización de iconos como elemento identificativo, utilizando el poder de pregnancia de la imagen frente al texto y algunas cosas más.


Otro punto a dejar claro es mi inevitable visión introspectiva del fenómeno a tratar, a pesar del carácter subjetivo que pueda dar al texto como autor del mismo, se que ésto supone precisamente una ventaja a la hora de obtener información de experiencias personales (aparte de mi investigación) que de otra manera me hubiese resultado imposible de conseguir. He de decir que el hecho, para mí “normal”, de usar palabras propias de la jerga de la gente de este mundo y alrededores, me ha llevado a no entrecomillarlas, sino a utilizarlas de forma normal. Términos como writing (graffiti), escritor (el que pinta graffiti), tag (firma), bombardear (pintar por todos los lados), toy (novato)... Se utilizarán a lo largo del texto de manera habitual y corriente.


Testimonios, anécdotas, innovaciones, eventos, mercado, ingenio... Todo ésto rodea al graffiti, mundo de color, creatividad y diseño “La imaginación al poder ”. Comencemos...


 
Pintada política. Esto no es graffiti.
Tags en el Metro neoyorkino. Esto sí es graffiti.
Mural reivindicativo . Esto no es graffiti.

Pieza de Bates. Nueva York 1993. Esto sí es graffiti.

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