FRANK ZAPPA"La fiesta secreta"
1966-1993 Imprescindible. ¿Porqué?
No voy a hablar de un disco en especial sino de la música de Zappa. Zappa fue para mi el puente entre el rock mas liso, llano y homogéneo que venía escuchando en aquellos años y que ya me estaba aburriendo bastante y algo que todavía no sabía qué sería, pero que mis ansias de oir algo que me copara como antes lo había hecho lo que ahora ya no me producía aquel primigenio goce me impulsaba a buscar. Quería volver a sentir que lo que escuchaba era además de una excusa para compartir con los amigos, una fiesta para mi, una fiesta secreta, ese tipo de alegría que no se puede transmitír con palabras y que una vez comprendida esa imposibilidad vale disfrutarla como lo que es, una alegría intransferible, una gozada. Y allí aparece Zappa. Aquel primer par de discos (LP´s) que conseguí fueron "Hot rats" y "The grand wazoo", y me rompieron el coco de entrada. Como era lógico, mi procedencia inmediata del rock y un poco del jazz me ligó inmediatamente con los furibundos solos de guitarra de Zappa y los arreglos de vientos que había en gran cantidad. Algo que aprecié inmediatamente fue que la inmensa maestría técnica que poseian los músicos no se descarrilaba como sucedía en algunos rockeros y casi siempre en el jazz, por el lado de alardes tecnicistas de minutos y minutos del tipo "acróbatas del instrumento" o "gimnastas de la digitación". Los momentos de solos tenian otro caracter, quizás el del desenfreno. El virtuosísmo exhibicionista, si es que existía como tal, estaba casi siempre restringidos a solos en los discos live. Otra característica que me atrapó de entrada fue el increible sentido del humor y a veces del ridículo con que arreglaba musicalmente sus temas (pero siempre con maestría y presición) y la ironía socarrona e irreverente en la temática de sus letras y de las voces, como así también esos pequeños momentos de diálogos circunstanciales entre los músicos donde se los escuchaba reir, fumar, eructar, actuar personajes, putear, en definitiva se los oia pasándola bien y ese espíritu se reflejaba en la música. Zappa tiene la virtud de componer excelentes melodías para sus temas, muy pegadizas, de esas que se resisten al olvido y que para demostrárnoslo nos asaltan la conciencia en cualquier momento para no poder dejar de cantarlas una y otra vez. Aquí la lista de ejemplos puede ser extensísima. ![]()
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