EL CANTO DE LA SIRENA SOLITARIA
 
 

Con motivo de la llegada de A Perfect Circle a nuestro país, nos adentramos en la breve pero intensa carrera de este preciosista all-star del rock actual, una rara avis que sobrevuela lánguidamente una escena musical necesitada de un revulsivo y que ha dejado de lado la vertiente más refinada del rock en favor de propuestas más accesibles para el público de a pie.

 
 

A Perfect Circle no es un proyecto paralelo.
A Perfect Circle no es un hobbie para los involucrados.
A Perfect Circle no representa el fin de nada.
A Perfect Circle no representa el comienzo de algo.
A Perfect Circle no es una religión.
A Perfect Circle no es un movimiento político.
A Perfect Circle es la continuación y promoción de muchas ideas musicales extraordinarias...

 

...Así rezaba la hoja de promoción de "Mer De Noms", el fruto ya maduro cuya semilla germinó allá por 1996, cuando Billy Howerdel, técnico de guitarra durante la grabación del grandilocuente "Ænima", le mostró a Maynard James Keenan las composiciones en las que habia estado trabajando. La idea quedó aletargada hasta que, por problemas legales con su discográfica, Tool se vieron obligados a realizar un alto en su carrera, dejando así via libre a que cada uno de sus miembros se involucrara en distintos proyectos. Fue entonces cuando Keenan y Howerdel, respaldados por una serie de válidos secundarios (a saber, Troy Van Leeuwen, Paz Lenchantin y Josh Freese), se dispusieron a dar la forma perfecta al círculo que tanto tiempo les habia estado rondando la cabeza.

 
 

La Cascade de Prenoms pour une Mer de Noms, título completo del disco, vió la luz en junio de 2000, rodeado de una gran expectación por parte de todos los adeptos de la secta de la Toologia y presentándose como un bello y recóndito paraje al que abandonarse en soledad durante las noches.
Howerdel y Keenan habian creado una onírica y embriagadora obra, capaz de mecer como un suave oleaje y de inquietar como una brava tempestad, sirviéndose de las siempre crípticas letras de Maynard, que viajó bien dentro de sí para hablarnos de sexo ("The Hollow", "Thinking Of You"), religión ("Judith", la santa y "Magdalena", la puta), la imperiosa necesidad de ser curado ("Breña") y de la inutilidad de esa ansiada cura ("Sleeping Beauty"). En definitiva, una constante dualidad entre el lobo y el hombre que al encontrarse en equilibrio conforman un perfecto círculo donde todo es simplemente mágico, haciendo que el oyente se sienta en todo momento dentro de él, abrazado por una confortable calidez pero angustiado al verse acosado incansablemente por su peor demonio: él mismo.

 
 

Tras la gira de presentación de rigor, durante la cual llegaron a formar un cartel de ensueño junto a otra de las bandas más sorprendentes de los últimos quince años, Nine Inch Nails, Josh y Billy se quedaron en casa haciendo los deberes para dar forma a la continuación de su álbum de debut, Maynard retomó el trabajo con La Herramienta para dar a luz el luminoso "Lateralus", Paz Lenchantin fue reclutada por el prepotente Corgan para sus malogrados Zwan y Troy Van Leeuwen se alistó como guitarrista en la gira "Take Only What You Can Handle" de Queens Of The Stone Age, ni la una ni el otro volvieron. El seno de la banda se tomó ambos abandonos con tanta filosofia que Maynard llegó a comentar en el site oficial del grupo: "Paz, durante un estado de privación de carne, siguió a un hombre calvo llamado Billy dentro del autobús equivocado y no hemos vuelto a verla desde entonces. Las fotos en los cartones de leche han sido inútiles hasta el momento así que agradeceremos cualquier tipo de ayuda [...] Troy ha sido abducido por un grupo de extraterrestres hostiles perfectamente organizados que se hacen pasar por una banda de putas titiriteras adictas al crack pero por suerte le hemos dotado con un mecanismo de autodestrucción por si ocurria una emergencia como ésta". Las dos cabezas pensantes eran perfectamente conscientes de lo poco relevante de ambas bajas y tras unos meses de incertidumbre Maynard daba la bienvenida al nuevo bajista, Jeordie Osbourne White (conocido como Twiggy Ramirez durante su etapa en Marilyn Manson), de esta guisa: "Felicidades, Jeordie. Este es el mayor error que hayas cometido o cometerás jamás". Para ocuparse de las seis cuerdas se barajaron varios nombres entre los cuales destacaba el de Danny Lohner (NIN), amigo personal de la banda y al que ya homenajearan en "Renholder" con motivo de la respuesta a un mail cuyo asunto era "dlohner". Lamentablemente Lohner, a pesar de llegar a grabar un tema del disco, no se decidió a apartar su camino del del gurú Reznor y finalmente fue el insulso James Iha (ex Smashing Pumpkins) el elegido para las labores de guitarra.

 

El celo con el que la banda desvelaba información sobre su segundo largo hizo que la expectación creciera cada vez más y hasta que "Thirteenth Step" no estuvo en las tiendas no fueron desveladas todas las incógnitas. En el plano formalmente técnico parecian haber utilizado el mismo método de trabajo, el mismo estudio (Perfect Circle Studios, es decir, la casa de Howerdel) y el mismo productor (Howerdel de nuevo, acompañado en ocasiones por Lohner), pero con un par de cambios lo suficientemente notables como para resultar relevantes, el encumbramiento de Keenan como productor ejecutivo y el reemplazo de Alan Moulder por Andy Wallace en las mezclas.

 
 

Desde el aséptico artwork, A Perfect Circle nos anuncian que nos encontramos ante un disco pretendidamente gélido, capaz de estremecer con la misma intensidad que su predecesor, pero de una forma diametralmente opuesta. La muerte de la madre de Maynard (a quien ya cantara en "Judith"), del padre de Howerdel y las tensas diferencias entre ambos músicos les sumergieron en un estado de alejamiento total de la realidad que es palpable durante toda su escenificación. "Thirteenth Step", al contrario que "Mer De Noms", es un álbum cuya belleza no reside en ser empatizada, si no en ser atentamente contemplada, dibujando, a modo de divina tragedia, los anhelantes sentimientos de sus herméticos autores a través de doce actos trazados con pinceladas íntimamente minimalistas.

 

Las colaboraciones de la brillante Jarboe (Swans), los llantos de Devo (el hijo de Maynard y su esposa Breña) y el clip del primer single "Weak And Powerless", dirigido por los hermanos Strause, no pretenden si no afilar aún más el concepto de un disco que musicalmente nos acerca tanto a Tool como a la vertiente más intimista y oscura de The Cure. Nunca la frialdad fue tan conmovedora.

 

No creo que nadie sea capaz de aventurar lo que A Perfect Circle pueden ofrecernos en un futuro, las luchas de egos entre Howerdel y Keenan no auguran una larga trayectoria, pero de cualquier modo, mientras sigan transportándonos por una u otra vía a su particular país de las maravillas, seguiremos abandonándonos a la complejidad del círculo.

 
 

Texto: H.

 
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