VALLADOLID 2003
La verdad es,
qué carajo, que me cuesta mucho escribir algo sobre aquello.
Son 20 años,
y me siento el puto abuelo cebolleta.
Me lo pide
Paco, mi amigo del alma, y lo voy a hacer, aunque acabe llorando
y aburriendo
al más pintado. La webmusical lo vale.
Es de agradecer
que alguien te encargue algo sobre lo que tú tienes perdido al fondo
de tus recuerdos y que creías que sólo iba a volver ya en
el momento en que te mueres, ese en el que dicen que pasa toda tu vida
como una película y tal.
Recuerdo que
los locales de ensayo olían todos a rancio. Todos, eh.
El nuestro,
el de Objetivo, el de los Disix... del de Analgésicos no me acuerdo,
no sé si tenían local o dónde coño ensayaban.
Las chicas venían por los locales y
se solían
quejar de que no entendían las letras.
Los escenarios
eran lugares de ritual,
y en el rito
participaban unos pocos iniciados.
Eso sí,
los que participaban... ¡vaya si lo hacían!
Algunos lo
recordarán en su lecho de muerte
como yo.
Yo era un cantante
malísimo
que se emocionaba
mucho.
También
tocaba la guitarra y el bajo.
Algo debía
tener para que los músicos
quisieran seguir
tocando conmigo.
Y he tocado
con algunos de los buenos-buenos.
Mi viejo me
daba la bulla.
Supongo que
como a todos,
pero...cómo
explicárselo.
Yo tenía
el careto lleno de granos
y no me jalaba
un rosco
(hasta que
me comí uno que todavía me dura).
No queríamos
aprender, no queríamos más que ser los más grandes,
así, directamente.
Hubo momentos
grandiosos y muy divertidos. Los grupos lo compartíamos casi todo.
Por poner un
ejemplo: hicimos una semana seguida de actuaciones en una pequeña
sala, el 400 (actual Subterfuje), dos grupos: Reflejos y Disidentes.
Los estilos
no podían ser más dispares: el punk más radical y
el pop más ñoño.
El último
día lo celebramos presentando a los Disiflejos, con miembros de
ambos grupos, y arrasamos. Y ese día tocamos de todo, desde Eddie
Cochran a Parálisis Permanente, pasando por Ramones...
La prensa local
solía dedicarnos espacio, aunque casi siempre nos ponía a
parir (saludos a F.Valiño).
Valladolid
luchaba por dejar de ser Fachadolid. Y creo que entre todos lo conseguimos.
Todos intentamos
dar el salto, salir fuera. Por una u otra razón, ninguno de aquellos
grupos lo consiguió.
La suerte,
la oportunidad, yo qué sé.
Ahora las chicas
siguen viniendo a las actuaciones. Ya no se suelen quejar de que no se
entienden las letras, menos mal.
Ahora
te encuentras chicas mucho más a menudo tocando o cantando.
Ya no tenemos
acné. Seguimos, eso sí, con algunos problemas de adolescencia
(pasaremos del pediatra al geriatra, pasando por el psiquiatra).
Ahora tenemos
nuestros trabajos, nuestras familias, algunos hasta son empresarios o gente
muy respetable.
El viejo ya
no nos da la bulla.
Seguimos peleando
contra los fascistas de toda calaña.
Tenemos nuevos
amigos, y conservamos algunos de los antiguos.
Yo particularmente
(como diría Agustín) me emociono ahora con más facilidad
y hasta lloro con las canciones buenas, las pelis buenas, la gente increíble
con la que te encuentras por ahí.
La música
ha evolucionado mucho, y sigue habiendo grupos y músicos con un
talento descomunal (ojo a El Mondongo).
Seguimos sudando,
nos seguimos riendo hasta de nuestra sombra, nos seguimos queriendo, nos
seguimos cagando hasta en dios (con perdón).
Nos seguimos
bebiendo la barra entera, así, sin respirar y sin caernos. Sobre
todo si paga el empresario.
¡Qué
grandes éramos! ¡Qué grandes somos!
Saludos a la
camada del 83: a Agustín, a Luis, al gran Paco Alvarado, a Manolo
Perdido, a Juanra, a Luix, Luismi, Miguel, a todos.
Saludos también
a los nuevos amigos, a Jafito, Tiki, al maestro Su, Chini, a mi Gloria,
Susana, los enormes David de la Plaza y Dieguito. Saludos al gran Jose
Sendino.
Saludos en
ausencia a los irrepetibles Fernando Acebal y Anselmo
(¿de
verdad os habéis ido?).
Larga vida al
rocanrol. Nos vemos en los bares.
Fdo.
Rafa Chail (Reflejos, Fallen Idols, Objetivo Perdido,
Inalterables, Nadie, Automáticos, El Correo, Hombres Azules, Wild
Horses, Hoka Hey, Contrabando...)
05/2003
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